El 60% de las familias españolas tuvo dificultades para llegar a fin de mes en 2008

Según se desprende de la Encuesta de Condiciones de Vida 2008, publicada hoy por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el año pasado el 60% de las familias españolas tuvo dificultades para llegar a fin de mes. En 2007 este dato fue del 56,8%.

El 60% de las familias españolas tuvo dificultades para llegar a fin de mes en 2008

En 2008 el 28,1% de los hogares españoles consideraba que no tenía capacidad para afrontar gastos imprevistos, el 33,5% de los encuestados no podía ir de vacaciones al menos una semana al año; y un 5,3% no se pudo permitir mantener la vivienda a una temperatura adecuada durante los meses fríos.

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El 65% de los españoles reconoce que no es capaz de ahorrar para su jubilación

Según los datos del II Observatorio Nacional sobre Pensiones de Caser, tras una encuesta realizada entre más de más de 4.000 personas, el 65% de los españoles no es capaz de ahorrar para su jubilación. Entre las causas para no poder ahorrar se encuentran la inestabilidad laboral y el exceso de gastos.

El 65% de los españoles reconoce que no es capaz de ahorrar para su jubilación

Máss del 80% de los encuestados cree que es imposible poder ahorrar para la jubilación.

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Ahorrar no es comprar libros que te digan cómo

Periódicos, televisiones… Miles de noticias, un continuo flujo informativo que nos advierte, que nos aconseja sobre cuál es la forma más efectiva de poder llegar a fin de mes sin tener que pedir un crédito extra al banco.

Todo está preparado para el famoso eslogan: busque compare y si encuentra algo mejor, ¡cómprelo! Por supuesto, si se divulga toda esta información a través de los medios de comunicación, la literatura no se iba a quedar atrás, hay miles de libros que te ayudan, de una forma u otra, a que tu economía doméstica no se convierta en una auténtica pesadilla.

Existen de todas formas y colores, desde el que te enseña a gestionar tus ahorros, partiendo de la base de que el sueldo es lo suficiente para poder ahorrar, al que te da consejos porque está basado en la filosofía zen y que ‘apunta directamente’ a las debilidades habituales de la economía de cada casa, con el objetivo de ponerles fin.

Pues bien, lo más interesante de todo esto es que la mejor manera de empezar a ahorrar precisamente es dejar de comprar libros de esa índole. Por razones muy sencillas: el tiempo que inviertes en leer los consejos ancestrales dados por este tipo de literatura, podrían ser empleados en algo más productivo que ayude a encauzar tu economía o, simplemente, porque el dinero que utilizas en comprarlo se podría usar para invertir en bombillas de bajo consumo que faciliten que la factura de la luz sea más reducida.

Ahorrar no es comprar libros que te digan cómo

Con todo esto, no se pretende decir que los aproximadamente 20 euros que se utilizan en los libros nos vayan a sacar de pobres, sino que lo que se intenta, es advertir de que es posible realizar un recorte en gastos que no son totalmente imprescindibles. En este saco de ‘gastos no totalmente imprescindibles” se podrían incluir multitud de cosas, pero que me decís, ahora que finaliza septiembre, de esas colecciones por fascículos.

Cuántos de nosotros no hemos empezado cualquier tipo de colección, que al tercer fascículo ya no seguíamos y la hemos tenido que dejar por imposible. O cuántos no hemos invertido, sobre todo después de verano y navidades, en gimnasios para poder quitarnos esos kilitos de más. Pues a eso me refiero, hay gastos superficiales que sumados uno a otro, van mermando poco a poco nuestra economía. Gastos que con el tiempo no dan el resultado pretendido (quien se haya apuntado a un gimnasio lo sabe) y a veces impiden ahorrar lo que pretendíamos. En fin, contra estos casos se recomienda, sentido común y dieta.

A la hora de comprar, marcas blancas

Antes de empezar a describir las bondades de las marcas blancas hay que decir que no reciben este nombre porque vengan en paquetes de ese color o porque el logotipo del envase en cuestión sea de un blanco impoluto y virginal, sino que reciben ese nombre porque son productos que pertenecen a una cadena de distribución, o, lo que es lo mismo, que son las grandes superficies las que se dedican a poner a la venta los productos que ellos mismo manufacturan.

Ahora bien, hay toda una historia detrás de las marcas blancas. Con el incremento de las grandes superficies comerciales (crecen casi como setas), las marcas tradicionales, que se han ido fraguando un prestigio de cara al consumidor e incrementando sus precios casi de manera directamente proporcional a como crecía su fama, han ido quedando un tanto relegadas debido a que la calidad que ofrecen las llamadas marcas blancas no tiene nada que enviar a las demás. Pero ¿ahorramos comprando marcas blancas?

La respuesta, indudablemente es sí. Las diferencias de precios entre las marcas originales y las blancas han llegado a alcanzar en determinados productos diferencias exorbitantes. Tanto es así, que en determinados refrescos (pongan la marca que más le suene) la diferencia entre comprar una Coca-Cola (bueno ya no lo hagan), y comprar un refresco de cola de la marca más barata, existe una diferencia de un 350 por ciento, es decir, por el precio de una Coca- Cola, puedes comprar tres y media de la marca blanca.

A la hora de comprar, marcas blancas

Es cierto que son casos extremos, pero no lo es menos que a la hora de pagar, si el carro de la compra lleva mayor cantidad de marcas blancas, el ticket es más reducido que si es al contrario. No obstante, con esto no se pretende afirmar que siempre haya que comprar marcas blancas. Es verdad que hay algunas de ellas, que realizan productos que dejan mucho que desear, aunque también lo es, que la relación calidad-precio de estas marcas es considerable. Entonces ¿son de peor calidad?

Pues según une estudio de la organización de consumidores FACUA, los productos ‘sin marca’ no tienen porque ser peor que los que si la tienen. De hecho, recomiendan a los consumidores que no hagan excesivo caso a las campañas que intentan desacreditar las marcas blancas. Campañas del tipo “Fontaneda no fabrica para otras marcas”.

Realmente, lo que aconsejan para conseguir ahorrar es compara precios y comprobar los etiquetados, para saber más o menos que es lo que estamos comprando. En esa comparación, la superficie que ofrece sus productos propios más baratos es Alcampo, seguida de Carrefour.

Por tanto, las marcas blancas son una buena forma de ahorrar dinero y no perder calidad, aunque como en todo, hay que estar sobre alerta para evitar sorpresas.

‘Depósito Creciente Premium Top’, de Banco Caixa Geral

Banco Caixa Geral ha presentado su nuevo ‘Depósito Creciente Premium Top’, un depósito a 24 meses con capital garantizado. Su rentabilidad está condicionada a la evolución del Euríbor a 3 meses más un diferencial creciente.

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Trimestralmente, coincidiendo con la liquidación de intereses, se puede cancelar el depósito sin penalización alguna.

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